Apurogol Fútbol Sudamericano
Estadio de fútbol mexicano de noche, con las gradas llenas y el campo iluminado

Liga MX: guía completa del formato, los equipos y cómo funciona la Liguilla

Dos torneos por año, dieciocho equipos y una fase final por eliminación directa: la lógica del fútbol mexicano explicada de principio a fin.

La Liga MX funciona con una gramática propia dentro del fútbol latinoamericano. Mientras la mayoría de los campeonatos de Sudamérica reparten un título al año y viven pendientes de la tabla del descenso, México corona dos campeones por temporada y, desde hace poco, ya no tiene descenso en absoluto. Entender esas dos particularidades es entender casi todo lo demás.

Esta guía recorre el formato, los equipos, la Liguilla y el lugar que ocupa el fútbol mexicano en el mapa continental, un punto donde se cuelan más confusiones de las que parece. Quien venga de seguir el fútbol argentino o cualquier otra liga de la CONMEBOL encontrará un sistema reconocible en la superficie y bastante distinto en el detalle.

Cómo funciona el formato de la Liga MX

La primera división mexicana la disputan dieciocho clubes. El año se divide en dos torneos independientes: el Clausura, que se juega en la primera mitad del calendario, y el Apertura, que ocupa la segunda. Cada uno es un campeonato completo en sí mismo, con su fase regular de diecisiete jornadas —todos contra todos, una sola vuelta— y su propia fase final. Al terminar diciembre, México ha entregado dos trofeos de liga y ha coronado a dos campeones que, muchas veces, no son el mismo equipo.

Ese formato tiene una consecuencia práctica: la tabla se reinicia cada seis meses. Un club puede hacer un semestre pésimo y quedar campeón del siguiente sin arrastrar nada del anterior. La regularidad, que en una liga europea se premia a lo largo de treinta y ocho fechas, aquí se mide en tramos cortos, y eso favorece a los planteles capaces de encender en el momento justo. También explica por qué el mercado de fichajes mexicano se mueve dos veces al año con una intensidad que en otras ligas sería impensable.

La segunda pieza del formato es la Liguilla, la fase final por eliminación directa que reparte el título. Clasifican los ocho primeros de la tabla general y se cruzan en cuartos de final, semifinales y final, siempre a ida y vuelta. El equipo mejor ubicado en la fase regular cierra la serie en su estadio, un premio que en México pesa más que en otros lados porque varias sedes tienen altitud, clima o ambiente particularmente hostiles para el visitante.

Hasta hace poco existía un paso intermedio, el Play-In, que repescaba a equipos ubicados por debajo del octavo lugar y les daba una última oportunidad de meterse a la Liguilla. La asamblea de dueños lo eliminó de forma permanente a partir del Apertura 2026, y la clasificación volvió a ser lo que había sido durante décadas: los ocho primeros y nadie más. Es el tipo de ajuste que conviene verificar antes de dar por sentado un reglamento, porque el formato del torneo mexicano se ha retocado con frecuencia.

El fin del descenso: la gran anomalía del fútbol mexicano

El cambio más profundo de los últimos años no está en la fase final sino en el otro extremo de la tabla. A partir de la temporada 2026-2027 quedó suprimido de manera definitiva el ascenso y el descenso entre la Liga MX y la Liga de Expansión. Los clubes de primera no bajan, y los de la categoría inferior no suben, sin importar lo que ocurra en la cancha.

La decisión venía preparándose desde hace tiempo. Primero se sustituyó el descenso deportivo por una multa económica, después se prorrogó la suspensión año tras año, y finalmente se hizo permanente. El argumento de los dueños es de estabilidad financiera: un club que no puede perder la categoría es un activo más previsible, más fácil de vender y de patrocinar. El argumento en contra lo repiten cada temporada los aficionados: sin descenso, los partidos del fondo de la tabla no se juegan por nada, y una parte del dramatismo que el fútbol mexicano tenía en noviembre desapareció del calendario.

Para quien viene del sur, este es el punto de quiebre. En Argentina los promedios ordenan buena parte de la conversación futbolística de todo el año; en Colombia y Perú, la pelea por no bajar sostiene el interés de media liga en el tramo final. En México ese eje simplemente no existe, y el campeonato se lee entero desde arriba: quién entra a la Liguilla y quién no.

Los equipos de la Liga MX y sus estadios

Los dieciocho clubes se reparten por todo el territorio, con dos polos claros. Uno es la Ciudad de México y su zona metropolitana, donde conviven América, Cruz Azul, Pumas y Toluca. El otro es el norte industrial, con Monterrey y Tigres en la misma ciudad y Santos Laguna, Juárez y Tijuana repartidos por la frontera. En medio quedan Guadalajara, con Chivas y Atlas, y una constelación de clubes del Bajío y del sur.

ClubCiudadEstadioTítulos de liga
AméricaCiudad de MéxicoAzteca16
Guadalajara (Chivas)GuadalajaraAkron12
TolucaTolucaNemesio Díez12
Cruz AzulCiudad de MéxicoCiudad de los Deportes10
LeónLeónNou Camp8
Tigres UANLSan Nicolás de los GarzaUniversitario8
Pumas UNAMCiudad de MéxicoOlímpico Universitario7
PachucaPachucaHidalgo7

La columna de títulos cuenta campeonatos de liga de la era profesional, que en México arranca en 1943. No incluye copas nacionales ni torneos internacionales, y avanza más rápido que en otras ligas justamente porque se reparten dos por año. El América encabeza la lista con dieciséis; Chivas y Toluca comparten el segundo escalón con doce cada uno.

El Azteca, en la capital, sigue siendo el estadio de referencia del país y una de las canchas con más historia del continente. Pero el mapa se ha ido descentralizando: el Akron de Chivas, el BBVA de Monterrey y el Universitario de Tigres han cambiado el estándar de infraestructura, y varias de las finales más recordadas de la última década se jugaron lejos de la Ciudad de México.

Los goleadores históricos del fútbol mexicano

La tabla de goleadores de todos los tiempos dice algo sobre la Liga MX que ninguna estadística de temporada alcanza a transmitir: el registro más alto no lo tiene un delantero moderno, sino uno de los años setenta, y el margen no está cerca de romperse.

JugadorGolesClubes principales
Evanivaldo Castro «Cabinho»312Pumas, Atlante, León, Tigres
Carlos Hermosillo294Cruz Azul, América, Monterrey
Jared Borgetti252Santos Laguna, Pachuca
José Saturnino Cardozo249Toluca

Cabinho ganó ocho títulos de goleo individual y encadenó cinco consecutivos entre las temporadas 1975-76 y 1981-82; su mejor marca personal fueron 34 goles en una sola fase regular con Pumas. Sus 312 tantos se repartieron entre cuatro clubes: 151 con Pumas, 108 con Atlante, 44 con León y 9 con Tigres.

Hay una razón estructural detrás de que ese registro resista. En la era de los torneos cortos un delantero juega diecisiete fechas por certamen en lugar de una temporada larga, y la rotación de plantillas es mucho más rápida. Acumular trescientos goles exige una permanencia en la liga que el mercado actual rara vez permite.

Cómo se clasifica a los torneos internacionales

Como México compite en la Concacaf, sus rutas internacionales no pasan por la CONMEBOL sino por dos competiciones propias del área. Conviene tenerlas separadas, porque otorgan cosas distintas.

CompeticiónQuiénes la jueganQué otorga
Concacaf Champions CupClubes de Norteamérica, Centroamérica y el CaribeEl título continental del área
Leagues CupLos 18 clubes de la Liga MX y 18 de la MLSTres plazas a la siguiente Champions Cup

La Leagues Cup se juega con tablas separadas —una de la Liga MX y otra de la MLS— y los cuatro primeros de cada una pasan a una fase de eliminación directa que arranca en cuartos. Campeón, subcampeón y tercero se llevan las tres plazas continentales, y el campeón entra directamente en octavos de la Champions Cup. Es un circuito cerrado entre dos ligas, sin ningún punto de contacto con el cuadro sudamericano.

México juega la Concacaf, no la Copa Libertadores

Aquí está la confusión más extendida sobre el fútbol de México, y conviene despejarla sin rodeos: los clubes mexicanos no disputan la Copa Libertadores. México pertenece a la Concacaf, la confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, no a la CONMEBOL sudamericana.

Sí participaron durante casi dos décadas, como invitados: entre 1998 y 2016 hubo equipos mexicanos en la Libertadores, y tres de ellos llegaron a la final —Cruz Azul en 2001, Chivas en 2010 y Tigres en 2015— sin ganarla nunca. La salida se decidió en 2016, cuando el torneo movió su calendario a un ciclo de febrero a noviembre que se superponía con el Apertura. A partir de 2017 los clubes mexicanos dejaron de aparecer en el cuadro.

Su competencia continental es hoy la Concacaf Champions Cup, donde se cruzan con clubes de Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe, y a la que se suma la Leagues Cup frente a equipos de la MLS. Es un circuito distinto, con otros rivales y otro calendario, y por eso la comparación directa entre un campeón mexicano y uno sudamericano quedó, en la práctica, sin escenario donde resolverse.

Guía rápida para seguir el campeonato mexicano

Tres claves ordenan cualquier temporada. La primera es el calendario: Clausura de enero a mayo, Apertura de julio a diciembre, con la Liguilla cerrando cada tramo. La segunda es la tabla general, que a diferencia de otras ligas no decide el título por sí sola: sirve para clasificar y para definir quién juega de local en la fase decisiva. La tercera son los clásicos, que en México son varios y muy marcados.

  • Clásico Nacional: América contra Chivas, el partido que más audiencia mueve del país.
  • Clásico Joven: América contra Cruz Azul, dos clubes capitalinos con hinchadas enormes.
  • Clásico Regiomontano: Monterrey contra Tigres, la rivalidad más pareja del norte.
  • Clásico Tapatío: Chivas contra Atlas, el duelo de Guadalajara.

De todos ellos, el que define la temperatura de la liga es el primero. La historia del Clásico Nacional entre América y Chivas explica bastante sobre cómo se lee el fútbol mexicano desde adentro: dos proyectos opuestos, uno abierto al extranjero y otro construido sobre una identidad estrictamente nacional, enfrentados desde hace más de medio siglo.

Para ubicar la Liga MX dentro del panorama regional conviene compararla con sus vecinas. La sección de el mapa de campeonatos de la región reúne los formatos de Sudamérica, y la guía general sobre cómo seguir el fútbol en Latinoamérica ordena el calendario continental completo. Vista en ese contexto, la Liga MX resulta menos excéntrica de lo que parece: comparte con media región la lógica de torneos cortos, y se aparta de ella en dos puntos concretos que ya no tienen vuelta atrás.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos equipos juegan la Liga MX?

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Dieciocho. Todos se enfrentan una vez por torneo, de modo que la fase regular de cada certamen tiene diecisiete jornadas. Como el año se parte en dos, cada club termina disputando treinta y cuatro partidos de liga entre febrero y diciembre, sin contar copas ni torneos internacionales.

¿Qué diferencia hay entre el Apertura y el Clausura?

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Ninguna en cuanto al reglamento: son dos torneos idénticos y completos, con su propia fase regular y su propia Liguilla. La diferencia es de calendario. El Apertura se juega en la segunda mitad del año y el Clausura en la primera, y cada uno corona a un campeón distinto. Por eso México reparte dos títulos de liga por temporada.

¿Qué es la Liguilla?

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Es la fase final del torneo, por eliminación directa. Clasifican los ocho primeros de la tabla general y juegan cuartos de final, semifinal y final, todas las series a ida y vuelta. El equipo mejor ubicado cierra en casa y, en algunas rondas, avanza por posición si la serie termina empatada.

¿Sigue existiendo el Play-In?

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No. La asamblea de dueños decidió eliminarlo de forma permanente a partir del Apertura 2026, así que la clasificación a la Liguilla volvió a ser directa para los ocho primeros de la tabla. Durante las temporadas anteriores el Play-In repescaba a equipos ubicados por debajo de ese corte.

¿Hay descenso en el fútbol mexicano?

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Ya no. A partir de la temporada 2026-2027 se suprimió de manera definitiva el movimiento entre la Liga MX y la Liga de Expansión: los clubes de primera no bajan y los de la categoría inferior no suben. Es una de las diferencias más grandes con el resto de las ligas de la región.

¿Por qué los equipos mexicanos no juegan la Copa Libertadores?

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Porque México no pertenece a la CONMEBOL, sino a la Concacaf. Los clubes mexicanos participaron en la Libertadores como invitados entre 1998 y 2016; el cambio de calendario del torneo, que pasó a jugarse de febrero a noviembre, chocaba con el Apertura y llevó a la salida a partir de 2017. Hoy su torneo continental es la Concacaf Champions Cup.

¿Cuál es el equipo más ganador?

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El América, con dieciséis títulos de liga en la era profesional. Detrás aparecen Chivas y Toluca con doce cada uno y Cruz Azul con diez. Son cifras que avanzan temporada a temporada, porque en México se reparten dos campeonatos por año.

¿Cuál es el clásico más importante?

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El Clásico Nacional entre América y Chivas, que enfrenta a los dos clubes con más seguidores del país. Junto a él conviven el Clásico Joven (América-Cruz Azul), el Regiomontano (Monterrey-Tigres) y el Tapatío (Chivas-Atlas).

Actualizado: julio de 2026